Desde
nuestra Asociación, lanzamos hoy una nueva cabecera informativa y de
pensamiento en formato digital con el nombre de ‘Amanece’. ¿Por qué este nuevo
digital? Las líneas que siguen intentan dar respuesta a esa pregunta.
En
nuestra Patria hay demasiados nubarrones oscureciendo el paisaje, y España merece
y necesita ver amanecer, luz y esperanza para todos: creemos que en esa tarea
debemos afanarnos los que somos conscientes de esa realidad. Este digital
quiere contribuir a esa tarea.
Creemos
que España necesita un proyecto compartido por todos, superando el
individualismo estéril que se manifiesta hoy a nivel personal, territorial, de
clases sociales y de familias políticas, instancias que confrontan unas con otras
en permanente conflicto. Necesitamos recuperar un proyecto común si queremos
que España siga siendo una nación tal y como la conocemos, y no un fantasma que
se desplaza en el tiempo camino hacia su desaparición. Nuestro pasado no tiene
que ser solo un refugio para la nostalgia y para el recuerdo de efemérides
gloriosas, utilizado para compensar la vulgaridad de la vida de nuestro
presente, sino que debe de servir de acicate para avanzar hacia el futuro.
Nosotros creemos en una España moderna, justa y libre.
Definir
ese proyecto inclusivo requiere una democracia auténtica, pues “el fin
último de la política es crear una sociedad democrática y apacible”. Pero esa
sociedad no será posible si no se supera la actual confrontación propiciada tanto
por la derecha como por la izquierda a nivel nacional, así como por el nuevo capitalismo financiero que se nos
impone desde el exterior. La
derecha no acaba de entender que la democracia política debe estar acompañada
de forma incontestable por la democracia económica.
Los derechos políticos que nuestras leyes reconocen
a todos los españoles hoy, no se pueden ejercer en plenitud por una gran parte
de nuestros conciudadanos.
La
izquierda, por su lado, se ha quitado la máscara del “buenismo democrático” de
la socialdemocracia, ha sustituido la
defensa de la clase trabajadora por las reivindicaciones no siempre razonables
de todo tipo de colectivos, y ha desempolvado sus tesis más radicales, buscando
en lo peor de la clase política los apoyos necesarios para hacer un régimen
autoritario en una España cuarteada en pequeños ‘estados’ prácticamente
independientes, cuya independencia definitiva queda solamente a expensas de
encontrar el momento oportuno para la secesión.
Por
último, el capital financiero, acumulado en unos pocos grandes fondos de
inversión internacionales,lucha por el control no sólo de la economía y
la tecnología, sino también de los valores y la cultura humanística de que
España siempre ha sido defensora, buscando imponernos una vida de seudo
esclavitud: “no tengas nada y se feliz”. Ese gran capital financiero global nos quiere
convencer de que una vida sin ilusiones y sin esperanza, pero apoyada en un
mundo de subvenciones, es lo mejor para nosotros. Es el mismo que nos aboca a
la destrucción sistemática de nuestro tejido empresarial, que poco a poco va
desapareciendo y a la destrucción de nuestra agricultura, para hacernos
dependientes del extranjero y para decirnos lo que podemos o debemos comer,
beber, vestir y habitar; tal es lo preconizado por esa nefasta Agenda 2030 que,
bajo eslóganes sensibleros, nos quiere llevar a la época de los siervos de la
gleba, cuando no de la esclavitud.
Transformar
esa realidad es posible si los españoles nos quitamos de encima esa pereza que
nos atenaza, inducida por un sistema político que nos ha quitado todo
protagonismo colectivo en la vida pública. Trabajamos o estudiamos, comemos,
dormimos, viajamos (los que pueden), votamos cuando nos lo piden a quienes nos
proponen que votemos: en eso consiste la vida del español y de la española de a
pie, mientras la clase política sigue con su pereza y sus enfrentamientos
inútiles.
En
la denuncia contra todo eso estamos nosotros, y por ello nos proponemos
aprovechar las oportunidades que nos dan las redes sociales para denunciar y
aportar soluciones alternativas para superar la mugre de la España actual, para que lo españoles entiendan que es posible
otra España mejor. Conseguirla empieza por unir la voluntad de todos los que no
estamos de acuerdo con esa vida chata en la que nos han metido, y evitar caer
en el precipicio histórico hacia el que nos están llevando.
Y
en esa lucha queremos encontrarnos también con cuantos españoles quieran
acompañarnos. Esa es la razón que nos mueve y que Antonio Machado anunció en
estos versos:
Más una nueva España nace,
la España del cincel y de la maza,
con esa eterna juventud que se hace
del pasado macizo de la raza
Una España implacable y redentora,
España que alborea, con un hacha en la mano vengadora…
¡España de la rabia y de la idea!
El futuro, si queremos, es nuestro.