Desde nuestra Asociación, lanzamos hoy una nueva cabecera informativa y de pensamiento en formato digital con el nombre de ‘Amanece’. ¿Por qué este nuevo digital? Las líneas que siguen intentan dar respuesta a esa pregunta. En nuestra Patria hay demasiados nubarrones oscureciendo el paisaje, y España merece y necesita ver amanecer, luz y esperanza para todos: creemos que en esa tarea debemos afanarnos los que somos conscientes de esa realidad. Este digital quiere contribuir a esa tarea.
Creemos que España necesita un proyecto compartido por todos, superando el individualismo estéril que se manifiesta hoy a nivel personal, territorial, de clases sociales y de familias políticas, instancias que confrontan unas con otras en permanente conflicto. Necesitamos recuperar un proyecto común si queremos que España siga siendo una nación tal y como la conocemos, y no un fantasma que se desplaza en el tiempo camino hacia su desaparición. Nuestro pasado no tiene que ser solo un refugio para la nostalgia y para el recuerdo de efemérides gloriosas, utilizado para compensar la vulgaridad de la vida de nuestro presente, sino que debe de servir de acicate para avanzar hacia el futuro. Nosotros creemos en una España moderna, justa y libre.
Definir ese proyecto inclusivo requiere una democracia auténtica, pues “el fin último de la política es crear una sociedad democrática y apacible”. Pero esa sociedad no será posible si no se supera la actual confrontación propiciada tanto por la derecha como por la izquierda a nivel nacional, así como por el nuevo capitalismo financiero que se nos impone desde el exterior.
El Parlament de Cataluña recurre el fallo que le obliga a izar la bandera de España permanentemente. Argumenta que existe la «costumbre» de hacerlo sólo los días de pleno, como con la ‘senyera’.
Con este recurso de reposición quieren cuestionar las medidas cautelares establecidas por el TSJC por un recurso contencioso administrativo presentado por Impulso Ciudadano.
Dicen que hay un acuerdo de la Mesa del Parlament de 2009 que puso por escrito esta «costumbre», y por ello piden al TSJC que no se apliquen las medidas cautelares. En función de la respuesta que reciban, la Cámara catalana se plantea la posibilidad de presentar un recurso de casación.